![]() |
| Añadir leyenda |
Cenando en Montevideo,
algo Lejos de mi Hogar
y más lejos de mi amada,
quien hoy el viento ha llevado
hasta tierras maoríes.
Nunca me he sentido sólo;
Hasta hoy cuando en la cena
descubro algo entre el murmullo
no era el hambre que me acosa
no era el hambre que me acosa
sino angustia por abstinencia.
No al tabaco o al alcohol,
mucho menos a las drogas,
pues mi crianza afortunada
me ha librado de ellas,
sino a tus besos y caricias
tu mirada buscando la mía
a tocar tu rubio pelo
al calor de tus labios
a tus pechos amables, generosos
al temor que te condiciona
pues mi crianza afortunada
me ha librado de ellas,
sino a tus besos y caricias
tu mirada buscando la mía
a tocar tu rubio pelo
al calor de tus labios
a tus pechos amables, generosos
al temor que te condiciona
a ti de mi enamorarte...
Eduardo.

No hay comentarios:
Publicar un comentario